La trilogía de las brujas de Darío Argento
Las Moiras o las Parcas (
) fueron un grupo de 3 divinidades indoeuropeas asociadas al destino. También en grupos de 3 tenemos a Hékate, esta vez asociada a la brujería (
). Encontramos esta misma idea de tres brujas a través de muchas manifestaciones culturales europeas: las tres brujas en Macbeth (
), las tres hermanas Zorya en "American Gods", las tres brujas principales de Terry Pratchett (la doncella, la madre, la anciana)... y las tres brujas de la trilogía que os traigo hoy, la trilogía de las brujas de Dario Argento.
Y en realidad no empezó como una trilogía. La primera fue Suspiria en 1973, y como funcionó bien, Argento se inventó una leyenda que justificase una trilogía: las tres ancianas y poderosas brujas Mater Suspiriorum, Mater Tenebrarum y Mater Lacrimarum, cada una de ellas el enemigo principal de una película, cada una de ellas es la "madame" de un edificio encantado. Esta historia se explica en los primeros 5 minutos de la **segunda** entrega. Las películas son:
1. Suspiria de 1977, la bruja principal es Mater Suspiriorum aunque aún no la llamaban así. Mater Suspiriorum vive en una academia de baile en Friburgo (Alemania)
2. Infierno de 1980. Mater Tenebrarum vive en un edificio histórico de Nueva York
3. La Tercera Madre 2007. Mater Lacrmarum vive en Roma.
4. Y como bola extra, Suspiria de 2018 es un remake/adaptación de la primera Suspiria aunque mueve la acción a Berlín.
Ya os adelanto: tolero la (1); la (2) y la (3) me resultan muy aburridas cuando no incompresibles; la que realmente me gusta es la (4), el remake de 2018
Contexto cinematográfico histórico: al principio de los años 70 estaban de moda las películas llamadas "de explotación"
, películas de violencia por que sí, de bajo presupuesto que simplemente atraían por el morbo de la violencia. Cine para consumir rápido. Este género "de explotación" sublimaría al final de los 70 en las películas de género "slasher" (Halloween), películas de asesinos en serie que matan sin mayor motivación. Suspiria se rueda en medio de este caldo, cuando estábamos viviendo una transición entre explotación y slasher, sumando además características propias europeas. Este estilo de morbo y amarillismo es lo que se llamó "Giallo" (
) y Dario Argento es su principal representante: películas morbosas de violencia sin sentido y bajo presupuesto.
Suspiria (1977)
Suzy Bannion (Jessica Harper) llega a la ciudad alemana de Friburgo para entrar en la prestigiosa academia de baile Tanz, fundada por Helena Markos. En los primeros días mueren o desaparecen varias alumnas y Suzy intenta no ser la próxima víctima de la maldición.
La academia de baile es en realidad una cobertura para un aquelarre de brujas liderado por Markos, una vieja bruja malvada que en el resto de la trilogía conoceremos como Mater Suspiriorum. Su objetivo es ganar poder a través de la violencia, sin más, y por eso mata a quien puede. Al final de la película, Suzy desbarata el plan de Suspiria/Markos, que muere entre terribles sufrimientos junto con el resto del aquelarre.

Jessica Harper es la protagonista y su papel es "mujer que mira fuerte sin hablar mucho". Supongo que eso ya muestra el poco argumento que tiene la película. Y es muy posible que no lo hayáis reconocido pero ese tipo que está cambiando una bombilla es Miguel Bosé, que le hace ojitos a Jessica Harper aunque está claro que el asunto no va a llegar a ningún lado porque esta no es una película de besos.
El argumento cabe en en un twit de 160 caracteres y encima no tiene consistencia interna. No se conocen las motivaciones de los personajes ni importan demasiado. Las víctimas mueren de alguna forma muy violenta, exagerada y sangrienta porque eso es lo que se espera de este género. Así que ¿por qué estoy dedicando tiempo a esta película?
Por su aspecto visual, los escenarios, las luces y sobre todo los colores. Es una película para ver en un libro de fotografía. Leo por ahí que es la última película rodada en Technicolor, adrede, porque Argento buscaba colores muy saturados y muy contrastados que recordasen a un sueño. Todo es muy colorido y luminoso: la arquitectura de la casa, los papeles estampados de las paredes y la iluminación roja, azul y verde de las escenas de violencia. La película es como ver durante dos horas los cambios de luces RGB de un PC gaming.
No voy a añadir más fotos porque el foro va lentísimo y poner fotos es un dolor. Podéis verlas en
y en
Dicen los que saben que "Suspiria" de 1977 fue inspiración de muchas películas que vinieron después. Es posible, en su contexto, pero a mí Suspiria me recuerda a los trenes de la bruja de la feria o los túneles del terror de los parques temáticos: luces cambiantes, mucha sangre, escenografía impactante, monstruos de cera que se ríen mucho, ningún susto porque el miedo está en lo que ves.
Si Suspiria fuese un libro de fotografía o arquitectura, sería un buen libro. Como película quizá fue importante en su época, no lo sé, pero en la actualidad ya ha sido superada por otros ejemplos mejores.
Infierno (1980, Mater Tenebrarum) y La tercera madre (2007, Mater Lacrimarum)
Si bien Infierno aún tiene alguna escena visualmente interesante, estas dos películas tienen también los mismos problemas que Suspiria exagerados al máximo: un argumento esquelético sin coherencia ni motivación, lo suficiente para soportar una serie de muertes muy sangrientas, muy morbosas y muy gráficas. Al final de cada una muere una de las madres. La última simplemente no he acabado de verla porque no me estaba enterando de nada, simplemente veía como morían personas que no sabían quiénes eran con los ojos explotados y acabó con mi paciencia.
He aprendido toda una serie de adjetivos leyendo críticas: "...silly, awkward, vulgar, outlandish, hysterical, inventive, revolting, flamboyant, titillating, ridiculous, mischievous, uproarious, cheap, priceless, tasteless and sublime.." (Nathan Lee en el New York Times) Si te gusta ver sangre espesa roja fosforita, estas son tus películas. Si no, busca en otro lado.
Suspiria (2018)

Y llegamos al remake de 2018. En esta película el argumento es parecido a la primera y voy a copiarlo aquí: "Suzy Bannion (Dakota Johnson) llega a Berlín para entrar en la prestigiosa academia de baile, dirigida por Helena Markos. En los primeros días mueren o desaparecen varias alumnas y Suzy intenta no ser la próxima víctima de la maldición." Tilda Swinton hace nada menos que tres papeles protagonistas, aunque en dos de ellos no la reconoceréis por el maquillaje, y Jessica Harper hace un cameo.
Pero esta vez sí que se esfuerzan al menos en explicarnos a los personajes y en darles unas motivaciones o una psicología al menos comprensible. El aspecto visual en esta película es muy diferente a la primera, ya lo veis en las fotografías: colores marrones y apagados, poco contraste, nada de luces RGB. Sí que tiene escenas de torturas fuertes, pero no tan morbosas como las películas anteriores. Además tiene coreografías muy interesantes. Al fin y al cabo es una academia de baile y las alumnas bailan, que es algo que no sucedía en la película original.

También trata sobre temas muy interesantes que las otras películas ni mencionan. El aquellarre de brujas como unión de mujeres que se protegen entre ellas. La maternidad. La inmortalidad. El trasfondo político de Berlín en los años 70. La película es más profunda e interesante en todos los sentidos menos en el uso del color.
El final en este remake es diferente y para mí también es más interesante:

En esta versión, la directoria de la academia Helena Markos no es Mater Suspiriorum. Markos es una vieja y poderosa bruja, sí, pero no es una de las tres madres. Markos se está haciendo pasar por Suspiria para poder controlar el aquelarre de brujas y conseguir vida eterna. Al final se revela que la verdadera Suspiria es la "nueva alumna" Suzy Bannion, que ha ido a la academia a poner orden y de paso acabar con Markos y con todas las brujas que la apoyan. En este versión Markos es malvada, pero la verdadera Suspiria no es malvada ni tampoco bondadosa. Su principal motivación es la protección del grupo de mujeres, "sus hijas", por encima del individualismo de Markos y sus defensoras
Esta es la que hay que ver. La original es la que hay que comprar en formato libro de fotografía si es que hay algún libro de fotografía sobre esa película. Pero para ver, que sea esta. Es mucho más interesante que las de Argento en todos los aspectos. A la segunda y tercera parte yo no les dedicaría más tiempo.