
Iniciado por
SilentSei
Quiero un tema sobre el que he estado dando vueltas: la superficialidad. Las personas poseen y practican esta cualidad. Es inherente a la condición humana.
Ellas siempre han sido un claro referente del interés económico como respuesta a su instinto de procreadora, mientras que el macho se limita a la condición física como atractivo para elegir donde esparcir su semilla.
Muchos hipócritas sostienen que lo importante es el interior de las personas y que cuando ven una chica, se interesan más por su forma de ser, que por el ser de su forma. Yo desde aquí les digo que niegan sus instintos más primigenios en pos de unos principios inculcados por las feministas feas y aborrecibles (esas mujeres que como no mojan se limitan a j0der a los hombres) . Porque, ¿qué puede tener una mujer que nos atraiga en su forma de ser? Son especímenes carentes de cualquier atractivo intrínseco. No tienen nada en su conducta que pueda atraer la atención de un varón, ni siquiera que pueda parecer interesante.
Sin ir más lejos, la primera impresión de una persona nos entra por los ojos. Después irremediablemente nos llegará a nuestros oídos el carácter de la individua en cuestión (excepto en el caso de las sordomudas, benditas sordomudas...). Aquí es donde la hipocresia de los defensoress del "valor interior" entrará en escena pues se engañarán a si mismos haciéndose creer que lo que les dice la hembra les interesa y buscarán cualquier rasgo de su personalidad (de su persona ya lo habrán encontrado) por absurdo que sea para justificar el hecho de que quieren penetrarlas en lo más profundo de su ser. Porque por mucho que se engañen, ese es el objetivo de todo homínido con cromosomas XY.
¿No es sino el cortejo toda una farsa montada para conseguir un fin? Es el complejo juego de las falsas apariencias. Mientras ellas intentan ver en todos las acciones del macho a un príncipe azul que se interesa por su ser más allá de su cuerpo, ellos utilizan todas las armas y argumentos posibles para esconder que su único objetivo es llevarlas a la cama, al coche, etc (depende de la edad del sujeto, los ingresos, los meses que lleva sin mojar...). Lo más sorprendente de todo, es que ellas realmente llegan a creerse que el tipo las respeta y gusta por como son. Por el amor de dios, ¿quién en su sano juicio puede tragarse semejante patraña? ¿Pero ellas han visto la cantidad de ganado de primera calidad que hay por el mundo? ¿Por qué alguien iba a querer darle la espalda a tanta belleza por aguantar el insufrible carácter femenino?
Si nos diseñaron con afinidades y comportamientos diametralmente opuestos. En el único momento que se tiene algo en común es cuando estamos descargando nuestra información en su puerto de conexión...y a veces ni en esos momentos.
Como dijo un gran sabio, la clave está en hacerles ver que nos importan.
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