No, en España sólo había Tentes. Ni Legos, ni Exin Castillos, ni bloques gigantes de Feber...
Hace años, se vendían muchísimos juguetes para desarrollar la imaginación. Ahora, no le puedes comprar Legos a los niños por contener piezas pequeñas, ser de plástico (que es malo para el medio ambiente) y encima cuestan un riñón, porque casi son piezas de coleccionista. Yo tenía los Tentes, los bloques gigantes que mencionaba antes en un cubo de detergente, otros bloques que nunca supe la marca en preescolar, bloques de madera con formas y colores, el multihobby, y no hablemos ya cuando empecé a jugar con los micromachines, que fue cuando descubrí las posibilidades del papel, el fiso y la cartulina ¡la de circuitos y naves que me llegué a fabricar!
Ahora me voy a una juguetería y me veo los mismos juegos de mesa de siempre pero simplificados y más caros, y sus clones de marca blanca, y un montón de muñecas y coches que no destacan en nada (bueno, casi mejor, que el niño decida lo que le gusta y se monte sus movidas). Sí que es verdad que vivimos un renacimiento de los juegos de mesa desde hace unos años, por empresas menos tochas que MB, Mattel, Hasbro, etc. ¿Los niños siguen jugando o se han pasado todos al ocio electrónico?



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